Cada grano de maíz guarda una historia, sus colores reflejan la diversidad de nuestras comunidades y la riqueza de nuestra tierra, de los saberes transmitidos y del trabajo de quienes en cada temporada siembran y cuidan nuestras semillas nativas.
Desde la siembra hasta la cosecha, el maíz es un cultivo que reúne sabiduría y conocimientos que han sido transmitidos de generación a generación. Nuestro maíz es más que un alimento, es memoria viva, identidad, tradición, trabajo y conexión con la tierra; al rededor del maíz se construyen familias, se comparten alimentos y se fortalecen los lazos de la comunidad.
Celebrar el día del maíz también es valorar a quienes lo cultivan, así mismo es reconocer la importancia de conservar nuestras practicas agrícolas que mantienen vivos los saberes ancestrales.
Cuidar nuestras semillas nativas es proteger nuestro legado.





