En México desde 1983 se conmemora cada 28 de agosto como el día del abuelo.
Nuestros abuelos y abuelas han transmitido sus saberes de generación en generación, es por ello que en las siguientes líneas decidimos honrar a los guardianes de nuestra memoria colectiva, porque honrar a nuestros abuelos es honrar nuestra historia.

Hablar de nuestros abuelos es hablar de sabiduría, memoria viva y raíces de nuestras comunidades. Personas que nos anteceden, que al pasar de los años se han llenado de tantas vivencias que hasta el día de hoy nos comparten; cada relato, cada historia contada siguen enriqueciendo nuestra memoria colectiva, además de eso, en sus palabras mantienen con vida a nuestros antepasados con cada conocimiento transferido, los relatos que se han ido contando de generación en generación, los saberes sobre la tierra y nuestro territorio, el uso de plantas curativas, el trabajo de campo, la cocina tradicional, y las costumbres que le han dado identidad a nuestro pueblo.
Así mismo, han sido los guardianes que han preservado nuestra lengua originaria “el mazateco”, lengua que nos ha permitido a través de los años nuevas formas de nombrar, sentir y comprender el mundo que nos rodea. Escucharlos contar y compartir sus conocimientos y experiencias es una forma de mantener con vida nuestra cultura mazateca.
Nuestros abuelos son aquellas raíces que sostienen nuestra memoria; sus palabras son semillas que siguen y seguirán floreciendo y dando fruto en nuestras generaciones.
Así que, hoy desde Nashinanda´a honramos con mucho cariño y respeto a cada abuelito y abuelita que, con su vida, conocimientos y un sinfín de historias continúan enriqueciendo nuestro legado.




